{"id":1129,"date":"2021-05-25T15:06:36","date_gmt":"2021-05-25T20:06:36","guid":{"rendered":"https:\/\/fisiofem.me\/?p=1129"},"modified":"2021-05-25T15:06:57","modified_gmt":"2021-05-25T20:06:57","slug":"historias-desde-el-piso-1-autora-m-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/en\/historias-desde-el-piso-1-autora-m-2\/","title":{"rendered":"Historias desde el piso. #2 (Ana Mar\u00eda.)"},"content":{"rendered":"<p>\u201c<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Soy Ana Mar\u00eda, nac\u00ed mujer, con cuerpo y alma de mujer. Habito un organismo f\u00e9rtil capaz de engendrar vida, cuya anatom\u00eda ancestral se expande y adapta biol\u00f3gicamente a los cambios del tiempo. De naturaleza c\u00edclica, mi cuerpo marca su propio ritmo, sus fases, sus estados y devela con ellos las particularidades de este, mi territorio. Entonces, si, soy mujer. Soy mujer con pliegues, curvas y texturas; <\/span><b>pero antes de reconocer y entender este cuerpo al que pertenezco deb\u00ed primero aprender de \u00e9l.<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De ni\u00f1a contempl\u00e9 con inocente curiosidad el cuerpo de mi progenitora, su sinuosa figura de mujer no s\u00f3lo era para m\u00ed refugio de amor y protecci\u00f3n, era adem\u00e1s un lugar de preguntas, un espacio por descifrar. Compar\u00e9 ingenuamente nuestros cuerpos como un intento por encontrar respuestas; observ\u00e9 con detalle el volumen de sus pechos, el ancho de sus caderas, sus brazos fuertes, sus partes cubiertas por delicados vellos, y claro, observ\u00e9 muchas veces con desencanto el m\u00edo al ver que no se le parec\u00eda. No era el cuerpo de mi madre solamente, al que, sin duda, la maternidad hab\u00eda atravesado con sus marcas dejando en \u00e9l r\u00edos en sus piernas y un vientre dividido en dos, era un cuerpo al que admiraba, no s\u00f3lo por su belleza sino por su incre\u00edble fuerza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No me bast\u00f3 con ser una simple espectadora, hab\u00eda logrado comprender que esas formas que admiraba alg\u00fan d\u00eda ser\u00edan tambi\u00e9n parte de m\u00ed y necesitaba ver con m\u00e1s detalle qu\u00e9 pasaba con aquella maquinar\u00eda que me permit\u00eda jugar, saltar y correr, que me otorgaba, adem\u00e1s, el poder de sentir. As\u00ed que decid\u00ed explorarme, ver m\u00e1s all\u00e1 de esa superficie, indagu\u00e9 mi cuerpo con cuidado deteni\u00e9ndome en sus poros, sus cavidades, sus lugares ocultos; saltaron a la vista partes nuevas por las que preguntarme, lugares que desconoc\u00eda y a los que era dif\u00edcil llegar con una simple mirada. <\/span><b>De este modo llegu\u00e9 a mi vagina, palabra que por cierto me cost\u00f3 mucho tiempo pronunciar. Con ayuda de un espejo pude verme a plenitud, era finalmente yo, toda yo y me asustaba no entender qu\u00e9 hab\u00eda descubierto<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">. Al principio me parec\u00eda un lugar extra\u00f1o, incluso, grotesco, por lo que trate de compararlo con otras cosas para darle explicaci\u00f3n a su color, a su olor, a sus pliegues, a sus profundidades; siempre que pod\u00eda volv\u00eda a ella con una pregunta y estas se iban acumulando sin respuesta alguna en mi cabeza. Poco a poco me fui familiarizando con su forma, sab\u00eda que estaba all\u00ed y que ya no era una parte desconocida, adem\u00e1s, entend\u00ed que me pertenec\u00eda e intu\u00ed que m\u00ed madre, as\u00ed como otras mujeres, tambi\u00e9n la ten\u00edan entre sus piernas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Un d\u00eda, mi curiosidad me llev\u00f3 a experimentar una fuerza volc\u00e1nica que me electrocut\u00f3 al rozar cierta parte con la mano, luego fue con una silla, una almohada o con el pantal\u00f3n; para m\u00ed era solo un juego, un atributo m\u00e1s que le hab\u00eda descubierto a mi propio cuerpo equiparable a re\u00edr y que disfrutaba hacerlo en soledad, a\u00f1os m\u00e1s tarde descubr\u00ed que estaba rozando mi cl\u00edtoris, <\/span><b>ese \u00f3rgano maravilloso que alberga 8.000 terminaciones nerviosas y con s\u00f3lo una funci\u00f3n, dar placer<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">. Entrada a la adolescencia mi cuerpo fue tomando forma, mis pechos y caderas se fueron haciendo m\u00e1s grandes, se cubrieron de vellos ciertas partes y me lleg\u00f3 la menstruaci\u00f3n. Esta metamorfosis trajo consigo m\u00e1s preguntas que respuestas, no eran s\u00f3lo cambios f\u00edsicos, era una marea de sensaciones las que estaba experimentando.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Comprend\u00ed entonces que le estaba diciendo adi\u00f3s a ese cuerpo de ni\u00f1a al que ve\u00eda cada vez m\u00e1s perder esa ligereza y tranquilidad con la que se vive la infancia; ya no pod\u00eda correr sin que se notara la redondez y movimiento de mis pechos, no pod\u00eda ocultar la incomodidad de llevar puesta una toalla higi\u00e9nica, no pod\u00eda disimular las erupciones que me cubr\u00edan el rostro, era, definitivamente, una nueva yo. <\/span><b>Muchas veces renegu\u00e9 de haber nacido mujer, me inquietaba la tranquilidad con la que el sexo opuesto habitaba su cuerpo<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">, mientras que la incomodidad d\u00eda a d\u00eda se apoderada del m\u00edo, pasaba horas admirada de la seguridad de mis amigos hombres, de mi padre y mis hermanos, y me preguntaba por qu\u00e9 crecer, en nuestro caso, consist\u00eda en un proceso tan doloroso. <\/span><b>Empec\u00e9 a convivir con un cuerpo criticado por m\u00ed y observado por otros<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><b>no tard\u00f3 mucho en llegar la presi\u00f3n social, los est\u00e1ndares de belleza y las exigencias de la cultura para mostrarme con crueldad que mis piernas eran demasiado gruesas, que mis pechos no eran lo suficientemente grandes, que los vellos que cubr\u00edan mis piernas deb\u00edan ser eliminados, con ello, aparecieron los peligros de haber nacido mujer, y empec\u00e9 a sentirme deseada, y al dolor y la falta de amor propio, se le sum\u00f3 el miedo<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">. Tard\u00e9 mucho tiempo en reconocer las bondades de ser mujer, en entender el poder de mi cuerpo. Con los a\u00f1os siento que he librado mis propias luchas, de algunas batallas libradas ya he salido victoriosa y he entendido este viaje al que he sido llamada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mi sexualidad, por ejemplo, es hoy una lucha ganada, saberme due\u00f1a de mi placer, conocer lo que me gusta y poderme dar un poco de \u00e9l es uno de los logros de este proceso, <\/span><b>dominar mis propios orgasmos es una pr\u00e1ctica que agradezco, de la que estoy orgullosa y de la que como mujer convoco a otras a hacerlo como una forma de empoderamiento y reconocimiento de su territorio<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">. As\u00ed mismo, entiendo hoy mi cuerpo como un templo al que cuidar y no al que temer, aprendo de sus cambios y me asombro con su poder y movimientos, he atendido sus llamados y fluyo con esta corporeidad correspondiendo a sus necesidades. Madurar a implicado nuevas transformaciones, ya no con la pesadez de aquellos a\u00f1os de adolescencia sino con una mirada m\u00e1s gentil sobre m\u00ed misma, la oportunidad de encontrarme con otras mujeres y su experiencia ha permitido sanar esas heridas que se fueron haciendo con los a\u00f1os, y las cicatrices que quedaron son s\u00f3lo el eco que resuena en m\u00ed para recordarme lo valiente que soy.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ahora, a mis treinta a\u00f1os, las preguntas ya no son las mismas que me hac\u00eda en mi infancia, ni siquiera las que me hac\u00eda en mi adolescencia. No me pregunto por mi ondulado cuerpo y <\/span><b>ya no me angustia mi menstruaci\u00f3n, me siento poderosa al saber leer mis ritmos y danzar con ellos, entender en qu\u00e9 fase de mi ciclo estoy y descifrar sus s\u00edntomas<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">. No me siento prisionera en mi cuerpo, sino libre de ser y sentir con \u00e9l, no soy madre, pero me reconozco tierra f\u00e9rtil en el que crece el amor y la sabidur\u00eda.<\/span><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201c Soy Ana Mar\u00eda, nac\u00ed mujer, con cuerpo y alma de mujer. Habito un organismo f\u00e9rtil capaz de engendrar vida, cuya anatom\u00eda ancestral se expande y adapta biol\u00f3gicamente a los&hellip;<\/p>","protected":false},"author":1,"featured_media":1130,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[13,22,14,19,20],"class_list":["post-1129","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historias-desde-el-piso","tag-bienestar","tag-historiasdesdeelpiso","tag-mujer","tag-piso-pelvico","tag-sexualidad"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v18.5 (Yoast SEO v23.6) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Historias desde el piso. #2 (Ana Mar\u00eda.) - Fisioterapia para la mujer<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/en\/historias-desde-el-piso-1-autora-m-2\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"en_US\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Historias desde el piso. #2 (Ana Mar\u00eda.)\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"\u201c Soy Ana Mar\u00eda, nac\u00ed mujer, con cuerpo y alma de mujer. Habito un organismo f\u00e9rtil capaz de engendrar vida, cuya anatom\u00eda ancestral se expande y adapta biol\u00f3gicamente a los&hellip;\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/en\/historias-desde-el-piso-1-autora-m-2\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Fisioterapia para la mujer\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2021-05-25T20:06:36+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2021-05-25T20:06:57+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/1-2.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1080\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"1080\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"fisiofemme\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Written by\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"fisiofemme\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"6 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/historias-desde-el-piso-1-autora-m-2\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/historias-desde-el-piso-1-autora-m-2\/\"},\"author\":{\"name\":\"fisiofemme\",\"@id\":\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/#\/schema\/person\/569af4668e56ded5e46abef6c393f2e2\"},\"headline\":\"Historias desde el piso. #2 (Ana Mar\u00eda.)\",\"datePublished\":\"2021-05-25T20:06:36+00:00\",\"dateModified\":\"2021-05-25T20:06:57+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/historias-desde-el-piso-1-autora-m-2\/\"},\"wordCount\":1206,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/historias-desde-el-piso-1-autora-m-2\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/1-2.png\",\"keywords\":[\"bienestar\",\"historiasdesdeelpiso\",\"mujer\",\"piso p\u00e9lvico\",\"sexualidad\"],\"articleSection\":[\"Historias desde el piso\"],\"inLanguage\":\"en-US\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/historias-desde-el-piso-1-autora-m-2\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/historias-desde-el-piso-1-autora-m-2\/\",\"url\":\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/historias-desde-el-piso-1-autora-m-2\/\",\"name\":\"Historias desde el piso. #2 (Ana Mar\u00eda.) - Fisioterapia para la mujer\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/historias-desde-el-piso-1-autora-m-2\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/historias-desde-el-piso-1-autora-m-2\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/1-2.png\",\"datePublished\":\"2021-05-25T20:06:36+00:00\",\"dateModified\":\"2021-05-25T20:06:57+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/historias-desde-el-piso-1-autora-m-2\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"en-US\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/historias-desde-el-piso-1-autora-m-2\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"en-US\",\"@id\":\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/historias-desde-el-piso-1-autora-m-2\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/1-2.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/1-2.png\",\"width\":1080,\"height\":1080},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/historias-desde-el-piso-1-autora-m-2\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Historias desde el piso. #2 (Ana Mar\u00eda.)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/#website\",\"url\":\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/\",\"name\":\"Fisioterapia para la mujer\",\"description\":\"Fisioterapia para la mujer\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"en-US\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/#organization\",\"name\":\"Fisioterapia para la mujer\",\"url\":\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"en-US\",\"@id\":\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/pagina-web-pequeno.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/pagina-web-pequeno.jpg\",\"width\":350,\"height\":100,\"caption\":\"Fisioterapia para la mujer\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/#\/schema\/logo\/image\/\"}},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/#\/schema\/person\/569af4668e56ded5e46abef6c393f2e2\",\"name\":\"fisiofemme\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"en-US\",\"@id\":\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/819a2ca284699ea2af83d0b42d94ea59c6b71176954e54e53b11074307eecc64?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/819a2ca284699ea2af83d0b42d94ea59c6b71176954e54e53b11074307eecc64?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"fisiofemme\"},\"description\":\"FisioFemme es un espacio creado para la ti mujer, donde puedes informarte sobre temas esenciales para tu salud y puedes acceder a diferentes herramientas que te ayuden a trabajar en tu bienestar; adem\u00e1s con nuestro blog, te ofrecemos un espacio donde puedes compartir con otras mujeres tus experiencias corporales.\",\"sameAs\":[\"http:\/\/fisioparalamujer.com\"],\"url\":\"https:\/\/fisioparalamujer.com\/en\/author\/fisiofemme\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Historias desde el piso. #2 (Ana Mar\u00eda.) - Fisioterapia para la mujer","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/en\/historias-desde-el-piso-1-autora-m-2\/","og_locale":"en_US","og_type":"article","og_title":"Historias desde el piso. #2 (Ana Mar\u00eda.)","og_description":"\u201c Soy Ana Mar\u00eda, nac\u00ed mujer, con cuerpo y alma de mujer. Habito un organismo f\u00e9rtil capaz de engendrar vida, cuya anatom\u00eda ancestral se expande y adapta biol\u00f3gicamente a los&hellip;","og_url":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/en\/historias-desde-el-piso-1-autora-m-2\/","og_site_name":"Fisioterapia para la mujer","article_published_time":"2021-05-25T20:06:36+00:00","article_modified_time":"2021-05-25T20:06:57+00:00","og_image":[{"width":1080,"height":1080,"url":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/1-2.png","type":"image\/png"}],"author":"fisiofemme","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Written by":"fisiofemme","Est. reading time":"6 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/historias-desde-el-piso-1-autora-m-2\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/historias-desde-el-piso-1-autora-m-2\/"},"author":{"name":"fisiofemme","@id":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/#\/schema\/person\/569af4668e56ded5e46abef6c393f2e2"},"headline":"Historias desde el piso. #2 (Ana Mar\u00eda.)","datePublished":"2021-05-25T20:06:36+00:00","dateModified":"2021-05-25T20:06:57+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/historias-desde-el-piso-1-autora-m-2\/"},"wordCount":1206,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/historias-desde-el-piso-1-autora-m-2\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/1-2.png","keywords":["bienestar","historiasdesdeelpiso","mujer","piso p\u00e9lvico","sexualidad"],"articleSection":["Historias desde el piso"],"inLanguage":"en-US","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/fisioparalamujer.com\/historias-desde-el-piso-1-autora-m-2\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/historias-desde-el-piso-1-autora-m-2\/","url":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/historias-desde-el-piso-1-autora-m-2\/","name":"Historias desde el piso. #2 (Ana Mar\u00eda.) - Fisioterapia para la mujer","isPartOf":{"@id":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/historias-desde-el-piso-1-autora-m-2\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/historias-desde-el-piso-1-autora-m-2\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/1-2.png","datePublished":"2021-05-25T20:06:36+00:00","dateModified":"2021-05-25T20:06:57+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/historias-desde-el-piso-1-autora-m-2\/#breadcrumb"},"inLanguage":"en-US","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/fisioparalamujer.com\/historias-desde-el-piso-1-autora-m-2\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"en-US","@id":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/historias-desde-el-piso-1-autora-m-2\/#primaryimage","url":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/1-2.png","contentUrl":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/1-2.png","width":1080,"height":1080},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/historias-desde-el-piso-1-autora-m-2\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Historias desde el piso. #2 (Ana Mar\u00eda.)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/#website","url":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/","name":"Fisioterapia para la mujer","description":"Fisioterapia para la mujer","publisher":{"@id":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"en-US"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/#organization","name":"Fisioterapia para la mujer","url":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"en-US","@id":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/pagina-web-pequeno.jpg","contentUrl":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/pagina-web-pequeno.jpg","width":350,"height":100,"caption":"Fisioterapia para la mujer"},"image":{"@id":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/#\/schema\/person\/569af4668e56ded5e46abef6c393f2e2","name":"fisiofemme","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"en-US","@id":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/819a2ca284699ea2af83d0b42d94ea59c6b71176954e54e53b11074307eecc64?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/819a2ca284699ea2af83d0b42d94ea59c6b71176954e54e53b11074307eecc64?s=96&d=mm&r=g","caption":"fisiofemme"},"description":"FisioFemme es un espacio creado para la ti mujer, donde puedes informarte sobre temas esenciales para tu salud y puedes acceder a diferentes herramientas que te ayuden a trabajar en tu bienestar; adem\u00e1s con nuestro blog, te ofrecemos un espacio donde puedes compartir con otras mujeres tus experiencias corporales.","sameAs":["http:\/\/fisioparalamujer.com"],"url":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/en\/author\/fisiofemme\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1129","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1129"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1129\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1133,"href":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1129\/revisions\/1133"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1130"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1129"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1129"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fisioparalamujer.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1129"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}